Nos han enviado este hermoso poema inspirado en las palabras de S.S. Benedicto XVI a todos los sacerdotes. Nuestro agradecimiento a la autora Teresa Sanga desde Costa Rica.este año sacerdotal…
¡Enamórate de Cristo
y déjate conquistar!
¿Qué renueves tu mente y corazón?
¿Qué con Pablo transformes este mundo
para así consagrarlo para Dios?
al llamado de Dios que es para siempre,
a tu Esposa imperfecta pero santa,
al rebaño traidor e indiferente?
si tú fueras consciente de tu don,
si entendieras en serio que tú eres
lo más grande después del mismo Dios.
que por ti Dios desciende hasta el altar,
con tus manos bendice a cada hombre
y perdona cualquier iniquidad.
de este don que el Señor te regaló,
no andarías vacío ni cansado,
morirías hoy mismo de Su Amor.
Pero no andes altivo, ya lo ves:
Jesús siendo de condición divina
vino al mundo cual siervo y no cual rey.
por mil cosas te inquietas sin razón,
y una sola tan sólo es necesaria:
es el tiempo exclusivo para Dios.
meditar su Palabra en tu interior,
invocar al Espíritu Divino
transformándote en Cristo con Su Amor.
para dar testimonio con valor!
¡Que su Espíritu Santo te encadene
Y te impulse a ser fiel a tu misión!
Sólo Cristo y nada más,
nada más ni nada menos:
¡Ten su misma identidad!